Despedir o recibir un año, siempre es motivo de pensamientos y recuerdos. Anualmente analizamos lo pasado para dar paso a lo nuevo o a lo que así esperamos. Lo único que diferencia a este día 31 de diciembre a los demás es que nos hace a muchos rebobinar sobre las acciones y acontecimientos que nos afectaron en un período de 365 días para bien o para mal.
El 2015, fue un año de reflexión en mi caracter personal. Fue un año de conocimiento de sentimientos que descubrí durante un viaje de reconocimiento enfocado en ser mejor persona y en lograr tener un interior más limpio, más transparente y abrirme a mejores emociones.
Si nos ponemos a analizar, el tiempo pasa muy rápido. Es importante que lo aprovechemos. De nada vale amar poquito, reir bajito, dar esperando a cambio. Lo que me llevo en este año es saber que cuando se ama mucho, reimos duro y damos sin medir, disfrutamos el tiempo que invertimos en ello.
El 2016 se perfila como un año de aventuras, siempre arriesgando, siempre pensando que hay más y mejores experiencias por vivir. Espero tener el coraje para así hacerlo. Pido salud, porque nada es posible sin ella. Salud para mi familia, mis amados, mis amigos. mis amores. Pido que cada día me haga feliz las cosas más simples. La mirada de mi perra, las maldades de mi cerda, los chistes de mi amado, la sonrisa de mis primos y sobrino, el poder sentarme a mirar el mar al que le pertenezco.
Sobre todo pido que la espiritualidad continue creciendo. Sabiendo de sobra que sin Dios a mi lado, sin buenas intenciones, sin una fe inquebrantable y sin ser sinceros de corazón, no hay alegría posible.
Por un buen año, por un buen comienzo. Por mucho e infinito amor.
!QUE VENGA EL 2016!

No comments:
Post a Comment