June 18, 2016

El duelo que duele



Una semana ha pasado. Una semana llena de trabajo. De TONELADAS de trabajo, las horas a penas dieron para culminar todo lo que se necesitaba hacer. Normalmente, eso me causa coraje, desesperación y angustia. Sin embargo, esta semana no me quejé. No me quejé porque fue un escape de lo que afuera pasaba. Fue un free pass.

Mientras yo me enfoqué en campañas, artes, anuncios, pautas, imágenes. El mundo paralelo sufre por un horroroso suceso que marcó y marcará la vida de muchos. La madrugada del domingo 13 de junio de 2016, un individuo armado, descargó su odio y prejuicios en una discoteca atestada de gente que solo quería bailar, beber, liberar su stress, quizás de semanas tan cargadas como la mía. Conocer un amor nuevo, tener una aventura, olvidar sus tristezas o simplemente arreglarse para coquetear.

49 personas murieron. 54 personas batallan en un hospital. Millones de personas sufrimos.
Escribo esto con el corazón en cantos. Porque el dolor que yo siento, jamás se acerca al de todos los familiares, amigos, colegas y conocidos de ese centenar de personas.
CUARENTAYNUEVE 
Cuarenta y nueve almas que fueron cegadas producto de morales inventadas por seres que se creen líderes. Cuarenta y nueve familias que se les apagó la luz por que alguna religión, algún moralista, alguna persona le vendió al mundo la idea de que lo que usted decida hacer en su cama y con su cuerpo, debe ser aceptado por el resto para que esté bien.

Una semana de sueños interrumpidos. Una semana de pensamientos alocados sin orden particular. Una semana de oraciones sin sintaxis. Una semana de luto.

Leí algunas noticias y entonces vi como las redes sociales se llenaron de mensajes de muchas personas dejando ver sus colores reales. Vi tanto racismo escondido en tantos mensajes. Vi tanto odio, vi tanta ignorancia. Vi una sociedad, que simplemente decidió atacar. Incluso las víctimas se convirtieron en victimarios. Acusaron religiones, acusaron partidos políticos, señalaban y señalaban.

Pienso en cuando entenderán que la religión no tiene culpa. Tampoco un partido. Somos todos. Es la gente que lleva el mensaje. Decir que eres cristiano, budista o del islam. No te hace ser insensible. Ser republicano o demócrata o popular o estadista..... Es la gente. Es la boca de la que sale el mensaje. Es el ser.

El problema no es que a persona crea o deje de creer. El delito está. Se ejecutó. Hacerlo por los cristianos o por los islamitas o por los partidos o por los monos o por los perros o por la mata de plátano, no lo hace más ni menos. Es el delito. Es la mente.

Pienso y pienso. Pienso en mi isla, misma que atraviesa la peor debacle económica vista. Pienso en mi familia. Pienso en mis amigos. Pienso en mi. Pienso en cuántas veces hemos pensado que en Puerto Rico esas cosas no pasan porque aquí la gente no entra así a matar por matar. Sin embargo, pasó en el lugar que más puertorriqueños viven, después de la isla misma. 23 boricuas murieron. Muchos gays, otros no.

Una semana ha pasado en que no le he dicho a todos los que conozco que los amo. Que los amo aún cuando no sean mi familia. Que los amo, aun cuando siendo mi familia, no comparta sus creencias. Una semana en que no le he explicado que no importa cuán distinto sean, tienen mi respeto.

Una semana en que no le dije a Gerald, Christian, Arturo, Chala, Angie, Ricardo, Yadira, Jeanning, Héctor, Margeric, Michelle, Lery, Sam. Que los admiro. Que mi admiración no es porque sean diferentes, al contrario. Mi admiración es porque decidieron demostrarle al mundo cuán capaces son aún en medio de los prejuicios injustificados que les fueron adjudicados.

Una semana en que no le dije a todos los que tenemos el honor de compartir con ustedes y llamarles amigos, que los amo, no porque fueron rebeldes. Los amo, porque no les importa levantar una voz para exigir que seamos juzgados iguales.

Una semana en que no le dije a todos los que se han levantado a señalar y juzgar. Que así mismo serán juzgados. Que no porque yo (XX) decidí tener una pareja (XY) soy mejor o peor. Yo en muchos casos soy peor.

Una semana que me sirvió para callar y en vez de mandar al carajo a quién merecido lo tiene. Preferí, entender que su idea fundamentalista, es igual de fuerte que mi idea liberal. Que también eres tu diferente y que muy probablemente también eres tu minoría en algún punto. Te voy a amar así.

Recordemos que somos nosotros los que hacemos líderes a quiénes así se proclaman. Que los políticos ni los religiosos son nada si nosotros no les apoyamos. Observe a quién apoya, por quién vota, a quién le da el diezmo.






















Cuídese de esos falsos líderes que se levantan diciendo que representan comunidades y minorías, pero solo se representan a ellos mismos. Ojo al pillo. Hay muchos que solo quieren llamar la atención y usted se la presta. Hay mucho hijo de papá. Hay mucho acomplejado con acceso a los medios. Hay mucho buitre. No se deje representar por nadie. En esta semana se levantaron líderes de minorías con mensajes tan llenos de odio, prejuicio y rabia, como los de la mayoría. OJO.

49 personas murieron. 23 de ellos compatriotas. 54 personas heridas. Millones estamos en luto.

No hay nada, no hay nadie en el mundo que les devuelva al día antes. Que le borre el dolor ni las cicatrices. Una semana que no pasará al olvido. Pero una buena semana para decirle al mundo su verdad. Para no esconderse más. Para no llorar en silencio.

A todos que lean estas palabras sepan. El dolor pasará, pero no mi firme apoyo a que todos los que decidan vivir una vida feliz lo hagan sin que les importe un coño lo que el de al lado piense. Que al mundo vinimos a vivir y a ser feliz.