December 29, 2009

Abriendo Puertas... Cerrando Heridas...


Al filo de la culminación de un año me es inevitable analizar los sucesos que han acontecido, en mi país, el mundo y mi vida, claro esta...

Este año no ha sido uno fácil. Muchas preguntas, dudas, frustraciones y heridas han salido a flote y la mayoría de ellas aún estan en proceso de restauración. Para los que no saben, llegue a la peseta y aunque muchos no lo entiendan, me ha pegado duro eso de cumplir 1/4 de siglo. Supongo que eso será algo que aceptaré con el tiempo, espero que sea antes de los 30 para poder lidear con ese entonces. El early mid crisis me dió y como, me hizo pensar en muchas cosas que deseaba haber alcanzado a esta etapa y que claramente no conseguí. Algunas cosas, por indecisión, otras por falta de información y la mayoría por falta de billetes.

Durante este año, mi padre decidió ser padre. Ni me pregunten, debe ser algo que le da a la gente luego de pasar la 1/2 del siglo. El hecho de que el haya decidido ser padre a mis 25 años, ha hecho que yo me cuestione, si realmente deseo ser hija a sus 57.Esta situación me ha puesto en el ojo familiar, entre algunos que insisten en que es mi deber entender, particularmente aquellos que juzgaron alguna que otra rebeldía de niñez, pero entiendo que debe ser normal el vivir esas situaciones, especialmente en mi familia tan loca como la que me ha tocado. Esto último lo digo con orgullo, no con pena. Porque mi familia así de loca, es espectacular y es mía.

Las cuestiones laborales no han sido para menos. Como muchos boricuas, me enfrento nuevamente a la búsqueda de empleo con las dudas de que camino me espera ahora que se ve mas pedregoso que nunca, pero con FE de que aparecerá lo indicado, eventualmente.

Con tristeza veo mi Isla en decadencia, en ámbitos tan importantes como salud, empleo, cultura, humanismo, política,educación, entre muchas, muchas otras.Me parte el alma ver como las cosas se deterioran ante nuestros ojos, pero como en el caso de empleo, igualmente me propongo a ver con FE y actitud a lo que esta por venir. Por que se, que es hora de que formemos parte del cambio individualmente, actuar para el cambio, creer en el cambio. Basta ya de criticar sentados frente al televisor, es hora de salirse de la zona de confort y empezar a ir a las raices. Un muy buen amigo dice que "las serpientes se matan por la cabeza" pues es hora de picarle la cabeza al culebrón que ha consumido a nuestra población y deshacernos de la plaga.

Por otra parte, el pasar por estas situaciones, me ha permitido ver the true colors. Sip, conocer quienes son los verdaderos amigos, los que estan contigo no importa que. Además me ha dado la oportunidad de escuchar muchas voces de experiencia, quienes con la mejor de las intenciones me han permitido aclarar un poco el panorama.


Entre otros temas, algunos eventos que han llamado mi atención durante este año estan:
  • sin duda vivir para ver que un Negro presidiera Estados Unidos.
  • Ver como cada día los homosexuales logran mas derechos y ser escuchados en más lugares. Aunque queda mucho por hacer, paso a paso lo van logrando.
  • En mi país por primera vez,  un gobernador en funciones fue llevado ante un magistrado federal. Resultado= No culpable
  • Creo que Cuba empieza a abrirse leeeeeentamente al resto del mundo.
  • Obama a pesar de no haber hecho nada, se ganó un Nobel de la Paz. dos semanas despues envió 30 mil soldados más a Afganistan
  • La gripe Porcina, luego AH1N1 se expande rapidamente a niveles mundiales y causa la muertes de cientos de personas y llego a la Isla. 
  • Se murió Michael Jackson
  • La música es terreno de mujeres (Lady Gaga, Katy Perry, Taylor Swift, Beyonce, Alicia Keys, Adele, por mencionar algunas) dominan las estaciones de radio.
  • Los boricuas estamos en TODAS!!! de eso no cabe duda, hasta en la luna.
El 2010 luce, como debe lucir, un tanto incierto, pero hasta cierto punto esperanzador.Me toca, desalambrar, sembrar, cosechar y aprender. Pero lo que si, es que este año me toca a mi ayudarme, a mi estudiarme, a mi resolver y intentar hacer la diferencias. Ya estoy en la segunda etapa de los ventis, así que a seguir creciendo, como hasta el momento y a intentar que las cosas que quiero hacer no se queden empolvadas en el baúl de los sueños, si no que se hagan realidad. No pienso llegar a otras etapas con la incertidumbre de ahora, no quiero repetir lo que me tocó decir en este cumpleaños; "había cosas que quería haber hecho y no hice" Este año se cierran unas puertas, se abren otras, se sellan heridas, se abre el pensamiento y se continua caminando. Porque para el "caminante no hay camino, se hace camino al andar"

December 9, 2009

Cuando seas grande

La pregunta comienza a ser frecuente desde que empezamos la escuela. ¿Qué quieres ser cuando seas grande? Las respuestas varían dependiendo la capacidad del niño y a lo que este expuesto. Desde las más comunes como, maestr@, policía, doctor, enfermer@, cantante... Las mas creativas, como basurer@, payas@, peloter@ y hasta las que dejan a uno con la boca abierta como tirador de drogas o prostituta...

Conforme pasa el tiempo, el humano comienza a conocer sus destrezas, virtudes y defectos y a desarrollar la capacidad para reconocer que realmente le gusta o en que es bueno... El frío olímpico llega en los últimos años de la Escuela Superior cuando ya es inminente que se debe hacer una selección...

Que tristeza cuando la decisión se hace sin los elementos de juicio necesarios no? Porque es lo más que te gusta, aunque no tenga salida en el ámbito laboral o porque crees que es una cosa y es otra...

En estos días pensaba que quería ser yo... Yo quise ser muchas cosas. Yo quise viajar el mundo para ver las cosas que leía en los libros que mi mamá desde chiquita me compraba. Yo quería ver la calle en donde un personaje de Isabel Allende encontró una fosa de cadaveres. Ver lo escenarios de guerra que describía en detalle Jorge Ramos, meterme al río del Valle del Arauca de Rómulo Gallegos y ver el estudio en donde escribió su historia Anne Frank.

También quería abrir cadaveres. Suena escabroso, pero a mi me interesaba la idea de saber porque murió una persona. También me interesaba descubrir crimenes. Destapar la olla y dejar al descubierto las trampas, complots, mentiras y desaciertos de las personas.

Si bien es cierto, siempre pensaba en la mente maquiavélica de las personas...
Con tristeza descubrí mas adelante, que nuestro país, aún no sabe que hacer cuando sea grande. Vivimos bajo la tutela de un estado paternalista, que decide quienes somos, a donde nos movemos y como manejar los ingresos.

Puerto Rico no sabe a donde ir. Dependemos de la continuidad de líderes que tan o más confundidos improvisan diariamente con nuestros valores, recursos, ingresos y egresos. Peor aún vivimos mantenidos.

Mantenidos por la idea de que sin papá no podemos subsistir. Necesitamos mirar hacia arriba buscando aprobación, requerimos permisos y hacemos la perreta cuando no se nos da lo que pedimos, pero entendemos que si papá lo dice, debemos seguir sus reglas. Porque mientras vivamos bajo su techo, haremos lo que el diga, nos guste o no...

Somos el hijo engreído que nunca maduró y que cobardemente cree que los demas le envidian. Hasta nos atrevemos a compararnos con otros. Con aquellos hijos que huyeron del nido, se hicieron su futuro a base de cantazos, luchas, gritos y tropezones y les criticamos el estilo de vida que llevan, mientras a nosostros Papi nos mantiene...

Tristeza y coraje me da ver como en nuestro país, padres y madres les permiten a sus hijos manganzones que no decidieron nunca destetarse y aun a los 35 años viven en su mismo techo y reclaman la ropa limpia y comida caliente... Mientras el progenitor se resigna e intenta aconsejar ideas a su hijo, pero en el fondo le apena que se vaya puesto que nadie le cocinará o le lavará la ropa como es debido. Además piensa que al menos tendrá a alguien que le cuide y le haga compañía cuando llegue la inevitable vejez.

Pero, viendo a mi isla... Así vivimos. Mamando de la teta de la cual no queremos salir porque al fin y al cabo, ¿para que hacerlo?Si podemos vivir en conformidad. Mientras una vez, mas el padre le acorta la soga para que si se va, no lo haga muy lejos y de vez en vez consciente o inconscientemente le hace ver las necesidades que pasará una vez abandone el hogar...

Me pregunto, ¿qué será Puerto Rico cuando sea grande?

November 17, 2009

The Role Model


Machine Dreams

http://www.style.com/vogue/feature/2009/07/machine-dreams/

At 34, Marissa Mayer is possibly the world's most poised and powerful information guru. Sally Singer searches for what makes this woman click.

Photographed by Norman Jean Roy.

Before I meet Marissa Mayer, the 34-year-old megamillionaire, Oscar de la Renta–obsessed, computer-programming Google executive who lives in a penthouse atop the Four Seasons, San Francisco, I of course Google her. Virtually, Mayer—pronounced not like the musician John but the hot dog Oscar—is an agglomeration of podcasts (she has a wonderful Kathleen Turner voice), red-carpet images, and text snippets about the physics of data, the future of news, and atomic units of consumption.

In actuality, Mayer is just as resistant to the kinds of unitary categories that the regular three-dimensional world insists on. It’s not only that she demolishes old-fashioned oppositions of beauty and brains, or women and science, or chic and geek. It’s that she’s elusive in person (meeting her, as I do in New York and San Francisco and Mountain View, California, is all about fragments of time, as her busyness is quasi-presidential); that she works for a company that makes billions in the transparency business but is opaque with regard to its internal doings; and, most definitively, that she is so extreme and multipolar in her accomplishments that one fumbles to bundle it all up into the linear narrative so beloved by humans since the Bible. So why not go with the flow? Why not search for her as she has taught us to search for pretty much everything else?

“MARISSA MAYER” + JOB: In 1999, a Stanford computer-science M.A. turns down a teaching job at Carnegie Mellon, among other opportunities, in order to join a fledgling Silicon Valley start-up with a silly name. At the job interview (I’m told by Craig Silverstein, who was there along with founders Sergey Brin and Larry Page and is now director of technology), she’s asked stuff like “How would you write a spell-check program when you have a vocabulary so big it won’t fit in a computer?” Mayer becomes Google employee number 20 (or maybe sixteen; nobody’s quite sure). She and Google flourish. (Says computer-science professor Eric Roberts, her Stanford mentor, “She hitched her wagon to the correct star. That’s not a negative critique of her; that’s what the Valley is like.” He adds, “Success in this field is dependent on temperament,” i.e., “the drive not to be beaten by machines.”) A product manager, she creates the famous home page: simple and unchanging, delightful to purists and pragmatists alike. (The most senior woman at Google, Vice President of Business Operations Shona Brown, says, “Her fingers are all over the actual designs, their simplicity and intuitive ease of use, their clean use. That’s hard to stick to for ten years.” Brin says, “Marissa makes the decisions she feels are right, and history proves that she probably calls it right.”) As the company grows, so too Mayer’s responsibilities: She oversees the development, code-writing, and launch of Gmail, Google Maps, iGoogle, Google Chrome, Google Health, and Google News. There is a vast, impenetrable techie world of Google profit-making activity that is insider stuff; but Google for the masses, the one you and I know and rely on, is Mayer’s fiefdom. In short, she is obsessed with puzzling out the consumer’s relationship to clicks. (“I really believe that the virtual world mirrors the physical world. It’s the roommate problem: Where would she put the scissors?”) This means sitting in a room with a dozen or so scruffy, brainy men in baggy shorts, and making lots of decisions in Manolos and beaded Carolina Herrera separates. Mayer will say things like “We’re not thinking about this in a principled way” or “You guys are highlighting the metrics that you like” or “With data collection, ‘The sooner the better’ is always the best answer.”

“MARISSA MAYER” + STUFF: On her thirty-fourth birthday, a Saturday in May, Mayer is at the Googleplex in Mountain View, interviewing applicants for the associate-product-manager program. (“This could have been the worst birthday ever, but it’s something to see that collection of talent. At five o’clock I was so energized.” Then she goes home to San Francisco and, wearing turquoise-fringed Manolos and an Alberta Ferretti dress “in every color of the rainbow,” throws a party organized by her regular party planner, Robert Fountain.) She asks the interviewees to name something cool and an object that makes them happy. When we dine at the Google cafeteria a few days later (chicken curry, rice, naan bread; yes, she eats carbs, but see below), I ask her the same questions. Objects that make Mayer happy include her Oscar de la Renta cashmere cardigan with three-quarter sleeves and pointelle detailing and enamel buttons. (She owns four—off-white, oatmeal, navy, black—and bought 20 more as Christmas gifts for her girlfriends. “They were on sale at the end of the season.” De la Renta says, “She’s one of my biggest customers.”) There’s her watch, an Omega De Ville, 18K-gold face with a stainless-steel band, bought in Zurich in 2002. (“The watch really connects me to that summer. Also, it was a good deal. I paid in Swiss francs, and the currency moved a lot that summer. It represents Switzerland and my cleverness with the currency switch.”) There’s the Pixar film Up (“Loved it”) and SK-II skin care (“I tried it because of Cate Blanchett’s endorsement—very cool that it is a by-product of sake”). There’s Twitter Search, and Huggable Hangers (found by Mom in Wisconsin, they “almost allow there to be space between my clothes”), and Malcolm Gladwell’s Outliers, and Olafur Eliasson’s show at SFMOMA (“How can a geek not love geodesic domes?”).

“MARISSA MAYER” + CHEERLEADING: Contrary to what turns up on Google, Mayer has never been a cheerleader. “I never yelled at anything or led cheers. I’m way too shy. I took a classical-ballet training and turned it into dance team in high school.” We’re talking Wausau, Wisconsin, where Mr. Mayer, an environmental engineer who works for water-treatment plants, creates an ice rink in the backyard for Marissa’s hockey-crazed brother (she has no sister), and Mrs. Mayer, a homemaker and museum lover, spends years ferrying her daughter to ice skating, ballet, piano, embroidery/cross-stitch, cake decorating, Brownies, swimming, skiing, and golf. (“You give them every experience you can, and then they gradually eliminate things,” says Mom.) By junior high, Marissa is dancing 35 hours a week (Mom: “Ballet taught her criticism and discipline, poise and confidence”). In high school, she’s president of the Spanish club and treasurer of the Key Club, and does piano, debate, Math Club, baby-sitting (she takes lessons), academic decathlon, and Junior Achievement (she sells fire-starters). She applies to ten colleges and is accepted by all. At Stanford, she dances in the university ballet’s Nutcracker, does parliamentary debate, volunteers at children’s hospitals, helps bring computer-science education to Bermuda’s schools, and starts teaching in her junior year. Her degree is in symbolic systems.

“MARISSA MAYER” + LOVE: “I’m bringing a boy I think you’d be interested in,” a friend warns Mayer in 2007. “Be cool.” That boy, Zack Bogue, a lawyer/investment manager/athlete/philanthropist, will marry Mayer at the end of this year. They spend every night together, at any one of their three homes—his loft in San Francisco’s SoMa neighborhood, her penthouse, or her house in Palo Alto (for late nights at the Googleplex). They share a passion for cooking (Bogue: “There are people who grill and there are people who cook. We like to cook”) and marathons and triathlons with minimal prep (Mayer: “I like to get myself in over my head. Zack has that same trait”) and hard labor. “We continue to do work in the evening,” says Bogue. “There’s never a distinct line between work and home. Marissa’s work is such a natural extension of her. It’s not something she needs to shed at the end of the day.” He adds wryly, “She has converted me to bringing my laptop everywhere: You never know when you’ll get fifteen minutes’ worth of work done.” She’s also converted him to sleeping an hour less per night. On a recent trip to Wausau, Mayer worked late into the evening, revising a speech she was to deliver at a Midwestern university. Her mother, Margaret, says, “It was one of those long-night-type things. She woke Zack up at 5:00 a.m. and wanted to give her speech; I said, ‘Zack, you signed up for it. Now you know.’ ” Zack knows and thrives. “Marissa is a ball of energy. We feed off each other and wake up in the middle of a 34-mile cross-country [skiing] trek.” It was Mayer’s third time on Nordic skis. “Did we do great?” says Mayer. “No. My parents were really worried: Why haven’t they finished?” She laughs her throaty laugh. “Do something you’re not ready to do. In the worst case, you’ll learn something about your limitations.”

“MARISSA MAYER” + COLOR: At 9:00 a.m. on Saturday mornings, Mayer has highlights at Secret Agent with Melissa, or an air-dried bob from Andrew at diPietro Todd, or a wax, manicure, and pedicure by Alisa and Stella at LaBelle. She books her appointments two months in advance because “if you adhere to that periodicity, people expect you.” She buys fashion with similar precision: twice a year at Bergdorf Goodman with a personal shopper, having trawled Style.com (one of her nine most-viewed Web pages) for her favorite labels: Oscar, Carolina, Etro (“I can take their stuff, ball it in a suitcase, and it comes out fine”), Tuleh, Angel Sanchez, and Armani “pants and suits” (for testifying before Congress). She tracks department-store sales online, receives a daily mailing from Gilt Groupe, and “uses Google product search for something really specific, such as a specific pair of Stuart Weitzman shoes.” With the exception of her black Chanel bag, she is drawn to vibrancy and whimsy. Spring 2009 was a rough time: “The different shades of white have been hard on me—white, ivory, more white.”

“MARISSA MAYER” + “MARGARET MEAD”: Mayer shares her office with seven others. Lava lamps and geeky trophies abound. (In the common areas there are scooters, Lego, happy-face Mylar balloons, massage loungers, snacks galore, fitness balls. On weekends, Mayer sits on a fitness ball instead of a desk chair.) A junior female colleague enters and says, “The guy I’m seeing disabled his wall. Isn’t that sketch?” For Mayer, this is also an anthropological moment; i.e., she has learned that the younger people are suspicious of those who take down their Facebook page. She is already aware that her protégés use E-mail for formal communications: “Conversation is SMS, Twitter, and chat.” She and Zack use E-mail (and IM) because that’s what people in their early 30s do. Sergey Brin told me, “From a technical point of view, these new products aren’t that different. The underlying technology doesn’t change that much. It makes these apparent changes a lot more steady than they might seem.” Mayer’s job is to be in sync with change. She carries an iPhone “to have a non-Google product to better simulate the user. Similarly, I refused to get a broadband connection at home until 2004, when over 50 percent of Americans used broadband at home.” Mayer, in other words, is us. Never mind that she’s “tri-platform” (Linux, PC, Mac) and wrote the code that enabled 18,000 Google employees to see Indiana Jones and the Kingdom of the Crystal Skull on its opening night.

“MARISSA MAYER” + CHEESE: “I had no idea how to eat sensibly.” Last year Mayer woke up to the Google fifteen, which is probably inevitable if you work 100 hours a week in a munchies-filled office. She’d been eating five sticks of cheese a day—a Wisconsin thing?—and realized this was bad when she joined Weight Watchers online (for “$16.95 a month and a good scale you can buy at Target”): “They’re two points each!”

“MARISSA MAYER” + SUPERHERO: Google the foregoing. Google “Zack Bogue” + uncanny resemblance to Clark Kent. Google Google.

September 24, 2009

En tiempos de crisis o lloras o vendes pañuelos...

Las noticias no son alentadoras, pero de nada nos sirven ya las quejas. Tampoco sirven las marchas, ya, más que en un acto de rebelión o de tratar de que la gente se identifique, se han convertido en un problema por los actos de violencia y los tapones y retrasos que significan para el resto de los humanos.

Todos tenemos hemos tenido que ajustarnos los pantalones y hacer mucho con poco. Todos nos hemos desprendido de algún gasto, lujos y excentricidades, así mismo hemos dejado de pagar algo a tiempo o de comer fuera, incluso hemos recurrido a tiendas más económicas.

Sin embargo, la economía no promete mejoras a corto plazo. Los recortes y despidos traen consigo depresiones, maltratos, abusos, suicidios y violencia. Por esto y por tanto, debemos unirnos cada día más como pueblo, como humanos, como boricuas y echar juntos hacia adelante a esta Isla.

Educar a las generaciones venideras a que con esfuerzo se logran resultados y a que no permitan que politiquerías derrumben nuestra nación. Que aprendan de nuestros errores y que reconozcan cuando se acerca el peligro.

Pero también demostrarle a los generaciones pasadas que construimos. Que hicimos limonada con los limones. Que reciclamos los desperdicios y logramos una base sólida. Servir de ejemplo para nuestros abuelos y para los nietos también.

Empápese de buen humor, lea muchas citas que le recuerden que hubo tiempos desastrozos pero que también hubo valientes que se atrevieron a reconstruir. Ríase del mal tiempo, mójese en la lluvia, mire el atardecer o acuestese a ver las estrellas. Comparta con familiares y buenos amigos, no hay mejor cosa que empezar con quejas una conversación y terminarla con bailes. Eso se logra con buena compañía. Lea mucho y enriquezcase de buen vocabulario y sabias lecturas. Conozca la historia, recuerde que aquel que no conoce la historia, esta condenado a repetirla y ¿verdad que usted no quiere que esto se repita? Ame,disfrute de lo poco que tiene y llore cuando hay que llorar, pero sepa cuando enjugarse las lagrimas y seguir adelante.

Les dejo con la letra de esta canción de Víctor Jara, para estar concientes de que ahora a todos nos toca desenredar el enjambre.

A Desalambrar
Podriamos decir facilmente,
Que todo es perfecto,
Que no es necesario luchar,
Que la gente viva en paz,
Que todos tenemos dinero,

Podriamos decir facilmente,
Que no es el momento,
Que ya no lo puedo arreglar.
Solamente mirar,
Desde el refugio de mi silencio.
¡Hay cantautor!
En tus letras he encontrado
Ese abierto en realidad
Para disparar palabras,
Palabras de libertad.
CORO
A desalambrar, a desalambrar
Que la tierra es nuestra es tuya y de aquél,
De Pedro, María, de Juan y José.

Yo pregunto a los presentes,
Si no se han puesto a pensar,
Que esta tierra es de nosotros,
Y no del que tenga más.
CORO
A desalambrar, a desalambrar
Que la tierra es nuestra es tuya y de aquél,
De Pedro, María, de Juan y José.

Yo pregunto si en esta tierra,
Nunca habrá pensado usted.
Que si las manos son nuestras,
Es nuestro lo que nos den.
CORO
A desalambrar, a desalambrar
Que la tierra es nuestra es tuya y de aquél,
De Pedro, María, de Juan y José.

Si molesto con mi canto,
A alguien que no quiera oir.
Te aseguro que es un gringo
O un dueño de este país.
CORO
A desalambrar, a desalambrar
Que la tierra es nuestra es tuya y de aquél,
De Pedro, María, de Juan y José.
CORO
A desalambrar, a desalambrar
Que la tierra es nuestra es tuya y de aquél,
De Pedro, María, de Juan y José.
A desalambrar, a desalambrar
Que la tierra es nuestra es tuya y de aquél,
De Pedro, María, de Juan y José.
CORO
A desalambrar, a desalambrar
Que la tierra es nuestra es tuya y de aquél,
De Pedro, María, de Juan y José.
A desalambrar, a desalambrar
Que la tierra es nuestra es tuya y de aquél,
De Pedro, María, de Juan y José.

September 9, 2009

BASTA YA!!



Se que he estado desaparecida. Realmente no hay excusa válida. Mucho trabajo, unas cortas vacaciones y poco tiempo para expresarme. Pero esto sin duda alguna merecía el regreso.

La noticia, es escalofriante, para pelos. Una vez más la violencia doméstica ocupa los titulares principales del país. Para quienes no lo han leído, aquí les va el resumen.

Un salvaje, que ha sido fichado en 7 ocasiones, 6 de ellas por violencia doméstica, atacó brutalmente a su compañera, con quien llevaba 8 meses de convivencia y lo peor de esto es que fue frente a sus dos hijos de 7 y 5 años respectivamente. El animal, (la palabra hombre le queda enorme) alias Anwar Feliciano Morales, tiene 30 años MAL VIVIDOS, atacó a Guílean García Vargas de 25, por razones aún desconocidas. Este energúmeno la sorprendió a patadas y cuando la vió ensangrentada, le hizo el favor de meterla a la bañera. Acto seguido le propinó puños, mordiscos, le fracturo la mandíbula, le destrozó el hueso del ojo y le rasuró la cabeza.

Los niños de Guílean gritaban desesperados e incluso intentaron detenerlo. Pero la bestia, le dió a la niña de 7 años $1.00 USD para que no lo delatara.

Me da coraje. CARAJO (y me perdonan la expresión) ¿cuando las mujeres van a entender el significado de amor? Obviamente no estoy juzgando a Guílean, pero es hora ya, de que las mujeres entendamos que una persona que nos quiere jamás nos haría daño.

Guílean, tiene 2 hijos, como puede ser posible que expusiera así a sus hijos. Un animal que maltrata 1 vez a su mujer, no merece nunca más tener la oportunidad de ni siquiera intentar una relacion con ninguna otra mujer. Pero Guílean decidió darle la oportunidad a este salvaje que tenía 6 denuncias pasadas. Si tomamos en consideración que muchas mujeres nunca radican cargos, quizas el animal maltrato a otras más. Pero, mi intención no es juzgarla a ella. No conozco la situación que la llevo a tan siquiera pensar que el animal podría convertirse en hombre alguna vez.

Mi intención SI es juzgar al sistema de justicia que "nos protege" Y los que se dicen llamar abogados que defendieron no la primera o la segunda vez a la bestia, esos quizás tenían esperanzas, pero sí a los que continuaron dandole el beneficio de la duda luego de un segundo caso. ¿Qué tiene que pasar para que un juez, decida que es hora de parar el abuso? ¿Cómo puede una mujer maltratada confiar en el sistema de justicia? Si al menor detalle se cae el caso, el hombre la embauca nuevamente, la hostiga, la amenaza a ella y/o a su familia y pum! salen a relucir estas atrocidades.

No se si fue su caso, pero poniendome un poco en el lugar de Guílean, quien en el pasado le había puesto una orden de protección a la cosa esa, al ver que los casos anteriores no prosperaron, el miedo debió recorrerle las entrañas. Solo ellos sabrán la de amenazas que utilizó la bestia para obligarla a volver a su lado.

Pero aún me falta la peor parte. La parte de la madre del animal, Nilsa Morales, quién con las agallas que solo una ignorante puede tener, porque la Ignorancia es atrevida, defendió a lo que conoce como su hijo. Esta indicó que su hijo no es el ogro que estan pintando. Es decir que 7 mujeres, que no se conocen se han puesto de acuerdo durante años para un boicot que pretende pintar a su bebé como un maltratante.

SEÑORA NO SEA TAN DESCARADA, ESTÚPIDA, CIEGA E IRRESPONSABLE.

Yo puedo entender que ame a su hijo, pero eso en ninguna forma le da pié a solaparlo en tan degradante acto. La violencia nunca se puede justificar. Usted como madre, debería ponerse en los pantalones de Guílean, quién no solo sufre por el acto cobarde de su hijo, si no que también le corresponde sanarle las heridas mentales que sus bebes tienen. Y creame esas heridas son las que mas duelen, pq no hay sangre que parar, ni cascarita que las cubra.

MEJOR QUEDESE CALLADA!!! Ayude a su bestia, empezando por que acepte su problema, reconozca sus errores y mucho más importante, pague por ellos frente a la justicia como lo haría un hombre (si todavía tiene esperanzas de convertirse en ello)

Usted Nilsa, no tiene la culpa seguramente de haber creado ese monstruo, pero contribuye a esa formación si le justifica sus barbarismos. Además usted también necesita ayuda psicológica para entender lo que su monstruo hizo y ayudarlo a mejorar.

Mis condolencias por esos niños, pues el ver a una madre llorar duele, ver a una madre destrozada en alma, vida y corazón por un animal y no poder detenerlo no debe existir palabra para describirlo.

Espero que el monstruo, alias Anwar, de 30 mal vividos años aparezca y sea arrestado y si, si yo fuera oficial correccional lo dejaría unos minutitos a solas para que sus compañeros de celda lo conocieran.

También espero sinceramente que llegue el día en que una mujer no permita que un hombre ponga sus manos encima de ellas, para otra cosa que no sea acariciarla. Y que no hay justificación alguna, ni una borrachera, ni un adulterio, no hay razón para que un hombre le pegue a una mujer.

Y Anwar, que Dios tenga compasión de tí. Yo por mi parte, como soy mujer y humano, no te tendría ninguna.


July 31, 2009

Cabot

Aprovechando el Día Nacional del Periodista... Comparto con uds algo que refuerza el deber periodístico. Y ese es que no importa contra quien o que la labor del periodista es para con el pueblo... Yoani Sánchez es ejemplo vivo de que el periodismo es una pasión...

Bendito sea el 4 poder....

Cabot

http://www.desdecuba.com/generaciony/?p=1671

Editorial del periodico la Nacion- Costa Rica
http://www.nacion.com/ln_ee/2009/julio/31/opinion2043367.html

July 28, 2009

¿Cuándo nos insensibilizamos?

¿Qué nos pasó? ¿En qué momento pasamos de ser pueblo a ser individuo?

Durante el fin de semana largo, una masacre sacudió nuevamente los noticiarios. En esta ocasión ocurrió en un lugar público durante horas de la madrugada y mientras comensales y clientes se encontraban dentro. La escena del crimen fue el restaurant El Taquito en Isla Verde. El lugar sirve de restaurant y en la noche se dan cita los jóvenes y turistas, puesto que está en plena Marginal Isla Verde.

Los sucesos fueron como siguen: Un hombre llega en una motora a eso de las 4:40 am al lugar y sin mediar palabra y mirar a los presentes abre fuego contra los individuos. Mató a 3 e hirió a una cuarta persona inocente que se encontraba en el lugar, luego de haber salido de su trabajo.

A pesar de que en lugar había gente, impera la ley del silencio. Nadie vio ni escuchó. Nadie coopera.

Esto me lleva al tema de este post, ¿en que momento nos insesibilizamos? ¿Cuándo dejó de importarnos el mal ajeno? Cierto es, la policía de PR no actúa correctamente, he escuchado personas que se quejan porque no le han brindado la protección necesaria o porque no escucharon su declaración. Pero, y me corrigen si me equivoco, hay líneas telefónicas a donde uno llama y dice lo que vio o escucho en carácter de anonimato. ¿No es eso una opción viable?

El problema de esto es que en muchos casos nos damos cuenta cuando afecta directamente. En la mayoría de estos casos, los familiares, madres, padres, hijos o la misma víctima reclama desesperadamente que los testigos hablen. Es entonces cuando se nos parte el corazón. Es horrible escuchar la historia de estas víctimas, directas o indirectas, suplicar por que se esclarezca el caso. Es penoso saber que alguien más escuchó o vió y que su declaración puede cambiar el curso de la investigación.

Cada vez que veo uno de estos casos, inevitablemente pienso, ¿y si fuera yo o uno de los míos? ¿Cómo reaccionaría si la víctima fuera mi madre, mi tía, mi prima, mi hermano o mi amigo? ¿Se imagina usted la impotencia que se siente, eso sumado al dolor de la pérdida. Saber que haya afuera alguien sabe y calla.

La ola de violencia sigue creciendo, pero si alguno tiene un granito de arena que aportar, ¿qué nos detiene? En parte creo que los criminales continuan haciendo de las suyas, porque saben que tienen cómplices. Sí, el silencio nos hace cómplices. A mí me dijeron de pequeña que tan pillo es el que roba, como el que ve robar y no hace nada. Pues quizás hace falta recalcar que tan asesino es quien mata como el que ve matar y calla. Y por matar podemos cambiar el verbo a violar, asaltar, chocar, golpear... En fin, póngamonos en el lugar de la víctima y de su familia que también son víctimas y que en muchos casos resultan más afectados que la víctima directa.

Seamos pueblo, no individuo. Vivir en la burbuja no nos va a salvar al contrario.

July 27, 2009

Tributo al Desayuno

Hey check this out!!!!

Un artículo que escribí para Café + Magazine sobre el desayuno en diferentes partes del mundo...


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Algo Hicimos Mal

Oscar Arias- Presidente de Costa Rica
Cumbre de las Américas
Trinidad y Tobago
18 de abril del 2009


Tengo la impresión de que cada vez que los países caribeños y latinoamericanos se reúnen con el presidente de los Estados Unidos de América, es para pedirle cosas o para reclamarle c osas. Casi siempre, es para culpar a Estados Unidos de nuestros males pasados, presentes y futuros. No creo que eso sea deltodo justo.

No podemos olvidar que América Latina tuvo universidades antes de que Estados Unidos creara Harvard y William & Mary, que son las primeras universidades de ese país. No podemos olvidar que en este continente, como en el mundo entero, por lo menos hasta 1750 todos los americanos eran más o menos iguales: todos eran pobres.

Cuando aparece la Revolución Industrial en Inglaterra, otros países se montan en ese vagón: Alemania, Francia, Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda... y así la Revolución Industrial pasó por América Latina como un cometa, y no nos dimos cuenta. Ciertamente perdimos la oportunidad.
También hay una diferencia muy grande. Leyendo la historia de América Latina, comparada con la historia de Estados Unidos, uno comprende que Latinoamérica no tuvo un John Winthrop español, ni portugués, que viniera con la Biblia en su mano dispuesto a construir "una Ciudad sobre una Colina", una ciudad que brillara, como fue la pretensión de los peregrinos que llegaron a Estados Unidos.

Hace 50 años, México era más rico que Portugal . En 1950, un país como Brasil tenía un ingreso per cápita más elevado que el de Corea del Sur. Hace 60 años, Honduras tenía más riqueza per cápita que Singapur, y hoy Singapur -en cuestión de 35 ó 40 años- es=2 0un país con $40.000 de ingreso anual por habitante. Bueno, algo hicimos mal los latinoamericanos.

¿Qué hicimos mal? No puedo enumerar todas las cosas que hemos hecho mal. Para comenzar, tenemos una escolaridad de 7 años. Esa es la escolaridad promedio de América Latina y no es el caso de la mayoría de los países asiáticos. Ciertamente no es el caso de países como Estados Unidos y Canadá, con la mejor educación del mundo, similar a la de los europeos. De cada 10 estudiantes que ingresan a la secundaria en América Latina, en algunos países solo uno termina esa secundaria. Hay países que tienen una mortalidad infantil de 50 niños por cada mil, cuando el promedio en los países asiáticos más avanzados es de 8, 9 ó 10.

Nosotros tenemos países donde la carga tributaria es del 12% del producto interno bruto, y no es responsabilidad de nadie, excepto la nuestra, que no le cobremos dinero a la gente más rica de nuestros países. Nadie tiene la culpa de eso, excepto nosotros mismos.

En 1950, cada ciudadano norteamericano era cuatro veces más rico que un ciudadano latinoamericano. Hoy en día, un ciudadano norteamericano es 10, 15 ó 20 veces más rico que un latinoamericano. Eso no es culpa de Estados Unidos, es culpa nuestra.

En mi intervención de esta mañana, me referí a un hecho que para mí es grotesco, y que lo único que demuestra es que el sistema de valores del siglo XX, que parece ser el que estamos poniendo en práctica también en el siglo XXI, es un sistema de valores equivocado. Porque no puede ser que el mundo rico dedique 100.000 millones de dólares para aliviar la pobreza del 80% de la población del mundo -en un planeta que tiene 2.500 millones de seres humanos con un ingreso de $2 por día- y que gaste 13 veces más ($1.300.000.000.000) en armas y soldados.

Como lo dije esta mañana, no puede ser que América Latina se gaste $50.000 millones en armas y soldados. Yo me pregunto: ¿quién es el enemigo nuestro? El enemigo nuestro, presidente Correa, de esa desigualdad que usted apunta con mucha razón, es la falta de educación; es el analfabetismo; es que no gastamos en la salud de nuestro pueblo; que no creamos la infraestructura necesaria, los caminos, las carreteras, los puertos, los aeropuertos; que no estamos dedicando los recursos necesarios para detener la degradación del medio ambiente; es la desigualdad que tenemos, que realmente nos avergüenza; es producto, entre muchas cosas, por supuesto, de que no estamos educando a nuestros hijos y a nuestras hijas.

Uno va a una universidad latinoamericana y todavía parece que estamos en los sesenta, setenta u ochenta. Parece que se nos olvidó que el 9 de noviembre de 1989 pasó algo muy importante, al caer el Muro de Berlín, y que el mundo cambió. Tenemos que aceptar que este es un mundo distinto, y en eso francamente pienso que todos los acad micos, que toda la gente de pensamiento, que todos los economistas, que todos los historiadores, casi que coinciden en que el siglo XXI es el siglo de los asiáticos, no de los latinoamericanos. Y yo, lamentablemente, coincido con ellos. Porque mientras nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías, seguimos discutiendo sobre todos los "ismos" (¿cuál es el mejor? capitalismo, socialismo, comunismo, liberalismo, neoliberalismo, socialcristianismo...), los asiáticos encontraron un "ismo" muy realista para el siglo XXI y el final del siglo XX, que es el pragmatismo.

Para solo citar un ejemplo, recordemos que cuando Deng Xiaoping visitó Singapur y Corea del Sur, después de haberse dado cuenta de que sus propios vecinos se estaban enriqueciendo de una manera muy acelerada, regresó a Pekín y dijo a los viejos camaradas maoístas que lo habían acompañado en la Larga Marcha : "Bueno, la verdad, queridos camaradas, es que mí no me importa si el gato es blanco o negro, lo único que me interesa es que cace ratones" .Y si hubiera estado vivo Mao, se hubiera muerto de nuevo cuando dijo que " la verdad es que enriquecerse es glorioso ". Y mientras los chinos hacen esto, y desde el 79 a hoy crecen a un 11%, 12% o 13%, y han sacado a 300 millones de habitantes de la pobreza, nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías que tuvimos que haber enterrado hace mucho tiempo atrás.

La buena noticia es que esto lo logró Deng Xioping cuando tenía 74 a1os. Viendo alrededor, queridos Presidentes, no veo a nadie que esté cerca de los 74 años. Por eso solo les pido que no esperemos a cumplirlos para hacer los cambios que tenemos que hacer.

Muchas gracias.

July 16, 2009

Días Intensos

Que Días mas intensos estos...

Así cantan los proféticos en una canción que nos hace pensar en el día a día que vivimos cada cual. Pero la palabra intensa tiene diversas conotaciones. Podemos hacer nuestros días intensamente hermosos y alegres al igual que el calor que nos ataca es sofocantemente intenso.

El punto al que quiero llegar es que como dice un conocido refrán "it's in the eye of the beholder" Los días en la isla se viven intensos... Estan repletos de tapones, de malas palabras y malos ratos de mal servicio, de gente que ni tan siquiera nos mira a la cara. Estan intensamente cargados de malas noticias, crímenes, asaltos, políticos fatulos y corruptos. No hay duda son Dias intensos

Pero nada se compara a la intensidad del azul turquesa del mar o del intenso cariño y humildad que recibes en un cafetín, en especial de los pueblos pequeños. El intenso olor a café en las mañanas o el pajarito que me levanta a diario en el árbol que colinda en mi ventana. Si paseas por Piñones hay un intenso olor a fritura criolla y un sonido intenso de bachata y merengue.

Basta con sentarse algún domingo a desayunar en algún lugar y escuchar a 8-10 personas comentando intesamente de los temas de actualidad. Siendo los preferidos la política, el deporte y la economía.

En mi familia es común que al llegar a cualquier casa el intenso olor a comida recien echesita se cuele por tu nariz y te abra el apetito. Además las risas de los niños abundan y el alto volumen de la voz de cada uno de los miembros de la familia.

En la isla vivimos intensamente, criticamos intensamente, hablamos, amamos, nos quejamos intensamente. Así se lleva el día, el acontecer de manera intensa.