July 31, 2009

Cabot

Aprovechando el Día Nacional del Periodista... Comparto con uds algo que refuerza el deber periodístico. Y ese es que no importa contra quien o que la labor del periodista es para con el pueblo... Yoani Sánchez es ejemplo vivo de que el periodismo es una pasión...

Bendito sea el 4 poder....

Cabot

http://www.desdecuba.com/generaciony/?p=1671

Editorial del periodico la Nacion- Costa Rica
http://www.nacion.com/ln_ee/2009/julio/31/opinion2043367.html

July 28, 2009

¿Cuándo nos insensibilizamos?

¿Qué nos pasó? ¿En qué momento pasamos de ser pueblo a ser individuo?

Durante el fin de semana largo, una masacre sacudió nuevamente los noticiarios. En esta ocasión ocurrió en un lugar público durante horas de la madrugada y mientras comensales y clientes se encontraban dentro. La escena del crimen fue el restaurant El Taquito en Isla Verde. El lugar sirve de restaurant y en la noche se dan cita los jóvenes y turistas, puesto que está en plena Marginal Isla Verde.

Los sucesos fueron como siguen: Un hombre llega en una motora a eso de las 4:40 am al lugar y sin mediar palabra y mirar a los presentes abre fuego contra los individuos. Mató a 3 e hirió a una cuarta persona inocente que se encontraba en el lugar, luego de haber salido de su trabajo.

A pesar de que en lugar había gente, impera la ley del silencio. Nadie vio ni escuchó. Nadie coopera.

Esto me lleva al tema de este post, ¿en que momento nos insesibilizamos? ¿Cuándo dejó de importarnos el mal ajeno? Cierto es, la policía de PR no actúa correctamente, he escuchado personas que se quejan porque no le han brindado la protección necesaria o porque no escucharon su declaración. Pero, y me corrigen si me equivoco, hay líneas telefónicas a donde uno llama y dice lo que vio o escucho en carácter de anonimato. ¿No es eso una opción viable?

El problema de esto es que en muchos casos nos damos cuenta cuando afecta directamente. En la mayoría de estos casos, los familiares, madres, padres, hijos o la misma víctima reclama desesperadamente que los testigos hablen. Es entonces cuando se nos parte el corazón. Es horrible escuchar la historia de estas víctimas, directas o indirectas, suplicar por que se esclarezca el caso. Es penoso saber que alguien más escuchó o vió y que su declaración puede cambiar el curso de la investigación.

Cada vez que veo uno de estos casos, inevitablemente pienso, ¿y si fuera yo o uno de los míos? ¿Cómo reaccionaría si la víctima fuera mi madre, mi tía, mi prima, mi hermano o mi amigo? ¿Se imagina usted la impotencia que se siente, eso sumado al dolor de la pérdida. Saber que haya afuera alguien sabe y calla.

La ola de violencia sigue creciendo, pero si alguno tiene un granito de arena que aportar, ¿qué nos detiene? En parte creo que los criminales continuan haciendo de las suyas, porque saben que tienen cómplices. Sí, el silencio nos hace cómplices. A mí me dijeron de pequeña que tan pillo es el que roba, como el que ve robar y no hace nada. Pues quizás hace falta recalcar que tan asesino es quien mata como el que ve matar y calla. Y por matar podemos cambiar el verbo a violar, asaltar, chocar, golpear... En fin, póngamonos en el lugar de la víctima y de su familia que también son víctimas y que en muchos casos resultan más afectados que la víctima directa.

Seamos pueblo, no individuo. Vivir en la burbuja no nos va a salvar al contrario.

July 27, 2009

Tributo al Desayuno

Hey check this out!!!!

Un artículo que escribí para Café + Magazine sobre el desayuno en diferentes partes del mundo...


Busca la Página 11 Sección Cafi-Cool-Tura

Algo Hicimos Mal

Oscar Arias- Presidente de Costa Rica
Cumbre de las Américas
Trinidad y Tobago
18 de abril del 2009


Tengo la impresión de que cada vez que los países caribeños y latinoamericanos se reúnen con el presidente de los Estados Unidos de América, es para pedirle cosas o para reclamarle c osas. Casi siempre, es para culpar a Estados Unidos de nuestros males pasados, presentes y futuros. No creo que eso sea deltodo justo.

No podemos olvidar que América Latina tuvo universidades antes de que Estados Unidos creara Harvard y William & Mary, que son las primeras universidades de ese país. No podemos olvidar que en este continente, como en el mundo entero, por lo menos hasta 1750 todos los americanos eran más o menos iguales: todos eran pobres.

Cuando aparece la Revolución Industrial en Inglaterra, otros países se montan en ese vagón: Alemania, Francia, Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda... y así la Revolución Industrial pasó por América Latina como un cometa, y no nos dimos cuenta. Ciertamente perdimos la oportunidad.
También hay una diferencia muy grande. Leyendo la historia de América Latina, comparada con la historia de Estados Unidos, uno comprende que Latinoamérica no tuvo un John Winthrop español, ni portugués, que viniera con la Biblia en su mano dispuesto a construir "una Ciudad sobre una Colina", una ciudad que brillara, como fue la pretensión de los peregrinos que llegaron a Estados Unidos.

Hace 50 años, México era más rico que Portugal . En 1950, un país como Brasil tenía un ingreso per cápita más elevado que el de Corea del Sur. Hace 60 años, Honduras tenía más riqueza per cápita que Singapur, y hoy Singapur -en cuestión de 35 ó 40 años- es=2 0un país con $40.000 de ingreso anual por habitante. Bueno, algo hicimos mal los latinoamericanos.

¿Qué hicimos mal? No puedo enumerar todas las cosas que hemos hecho mal. Para comenzar, tenemos una escolaridad de 7 años. Esa es la escolaridad promedio de América Latina y no es el caso de la mayoría de los países asiáticos. Ciertamente no es el caso de países como Estados Unidos y Canadá, con la mejor educación del mundo, similar a la de los europeos. De cada 10 estudiantes que ingresan a la secundaria en América Latina, en algunos países solo uno termina esa secundaria. Hay países que tienen una mortalidad infantil de 50 niños por cada mil, cuando el promedio en los países asiáticos más avanzados es de 8, 9 ó 10.

Nosotros tenemos países donde la carga tributaria es del 12% del producto interno bruto, y no es responsabilidad de nadie, excepto la nuestra, que no le cobremos dinero a la gente más rica de nuestros países. Nadie tiene la culpa de eso, excepto nosotros mismos.

En 1950, cada ciudadano norteamericano era cuatro veces más rico que un ciudadano latinoamericano. Hoy en día, un ciudadano norteamericano es 10, 15 ó 20 veces más rico que un latinoamericano. Eso no es culpa de Estados Unidos, es culpa nuestra.

En mi intervención de esta mañana, me referí a un hecho que para mí es grotesco, y que lo único que demuestra es que el sistema de valores del siglo XX, que parece ser el que estamos poniendo en práctica también en el siglo XXI, es un sistema de valores equivocado. Porque no puede ser que el mundo rico dedique 100.000 millones de dólares para aliviar la pobreza del 80% de la población del mundo -en un planeta que tiene 2.500 millones de seres humanos con un ingreso de $2 por día- y que gaste 13 veces más ($1.300.000.000.000) en armas y soldados.

Como lo dije esta mañana, no puede ser que América Latina se gaste $50.000 millones en armas y soldados. Yo me pregunto: ¿quién es el enemigo nuestro? El enemigo nuestro, presidente Correa, de esa desigualdad que usted apunta con mucha razón, es la falta de educación; es el analfabetismo; es que no gastamos en la salud de nuestro pueblo; que no creamos la infraestructura necesaria, los caminos, las carreteras, los puertos, los aeropuertos; que no estamos dedicando los recursos necesarios para detener la degradación del medio ambiente; es la desigualdad que tenemos, que realmente nos avergüenza; es producto, entre muchas cosas, por supuesto, de que no estamos educando a nuestros hijos y a nuestras hijas.

Uno va a una universidad latinoamericana y todavía parece que estamos en los sesenta, setenta u ochenta. Parece que se nos olvidó que el 9 de noviembre de 1989 pasó algo muy importante, al caer el Muro de Berlín, y que el mundo cambió. Tenemos que aceptar que este es un mundo distinto, y en eso francamente pienso que todos los acad micos, que toda la gente de pensamiento, que todos los economistas, que todos los historiadores, casi que coinciden en que el siglo XXI es el siglo de los asiáticos, no de los latinoamericanos. Y yo, lamentablemente, coincido con ellos. Porque mientras nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías, seguimos discutiendo sobre todos los "ismos" (¿cuál es el mejor? capitalismo, socialismo, comunismo, liberalismo, neoliberalismo, socialcristianismo...), los asiáticos encontraron un "ismo" muy realista para el siglo XXI y el final del siglo XX, que es el pragmatismo.

Para solo citar un ejemplo, recordemos que cuando Deng Xiaoping visitó Singapur y Corea del Sur, después de haberse dado cuenta de que sus propios vecinos se estaban enriqueciendo de una manera muy acelerada, regresó a Pekín y dijo a los viejos camaradas maoístas que lo habían acompañado en la Larga Marcha : "Bueno, la verdad, queridos camaradas, es que mí no me importa si el gato es blanco o negro, lo único que me interesa es que cace ratones" .Y si hubiera estado vivo Mao, se hubiera muerto de nuevo cuando dijo que " la verdad es que enriquecerse es glorioso ". Y mientras los chinos hacen esto, y desde el 79 a hoy crecen a un 11%, 12% o 13%, y han sacado a 300 millones de habitantes de la pobreza, nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías que tuvimos que haber enterrado hace mucho tiempo atrás.

La buena noticia es que esto lo logró Deng Xioping cuando tenía 74 a1os. Viendo alrededor, queridos Presidentes, no veo a nadie que esté cerca de los 74 años. Por eso solo les pido que no esperemos a cumplirlos para hacer los cambios que tenemos que hacer.

Muchas gracias.

July 16, 2009

Días Intensos

Que Días mas intensos estos...

Así cantan los proféticos en una canción que nos hace pensar en el día a día que vivimos cada cual. Pero la palabra intensa tiene diversas conotaciones. Podemos hacer nuestros días intensamente hermosos y alegres al igual que el calor que nos ataca es sofocantemente intenso.

El punto al que quiero llegar es que como dice un conocido refrán "it's in the eye of the beholder" Los días en la isla se viven intensos... Estan repletos de tapones, de malas palabras y malos ratos de mal servicio, de gente que ni tan siquiera nos mira a la cara. Estan intensamente cargados de malas noticias, crímenes, asaltos, políticos fatulos y corruptos. No hay duda son Dias intensos

Pero nada se compara a la intensidad del azul turquesa del mar o del intenso cariño y humildad que recibes en un cafetín, en especial de los pueblos pequeños. El intenso olor a café en las mañanas o el pajarito que me levanta a diario en el árbol que colinda en mi ventana. Si paseas por Piñones hay un intenso olor a fritura criolla y un sonido intenso de bachata y merengue.

Basta con sentarse algún domingo a desayunar en algún lugar y escuchar a 8-10 personas comentando intesamente de los temas de actualidad. Siendo los preferidos la política, el deporte y la economía.

En mi familia es común que al llegar a cualquier casa el intenso olor a comida recien echesita se cuele por tu nariz y te abra el apetito. Además las risas de los niños abundan y el alto volumen de la voz de cada uno de los miembros de la familia.

En la isla vivimos intensamente, criticamos intensamente, hablamos, amamos, nos quejamos intensamente. Así se lleva el día, el acontecer de manera intensa.