Y nos azotó el huracán. El cuco
económico del que nos han hablado desde los tiempos bíblicos de Pedro Roselló,
salió anoche del closet y se le metió por dentro al país. De momento todo el
mundo hablaba de bonos, créditos, agencias acreditadoras, incentivos,
presupuestos, entre otras. Todas gracias a que de una vez y por todas, los
caballeros de la mesa redonda en Standard & Poor’s le metieron las manos al
bolsillo de la Isla y al ver que lo único que tenían eran recibos de IVU Lotto
le dieron de golpe y porrazo la sentencia: YOU ARE JUNK!
Al parecer la gente de la
isla se metió té de campana y estaban todos en el viaje de: debemos trabajar
juntos, debemos remar para el mismo lugar, debemos ajustarnos los pantalones.
Pero, pero, pero, ¿!DE QUÉ
HABLAN!? Si yo me remonto y recuerdo que he trabajado desde que aprendí a
limpiarme el fondillo. Que si cuidé muchachitos ajenos, atendí mesas en
restaurantes, vendí ropa en “El Centro de Todo” y por ahí he seguido. He trabajado toda la vida
buscando salir adelante por mis propios méritos. Así mismo como trabajan
cientos de seres humanos todos los días en esta bendita Isla del Cordero.
Nos levantamos a buscar el peso.
Ya sea lavando carros, vendiendo sándwiches o detrás de una computadora.
Estudiamos porque desde pequeños nos dijeron que solo con estudios y esfuerzos
lograríamos un mejor futuro y aportaríamos al país. Así lo hicimos. Trabajamos
y trabajamos. Nos levantamos a dar cara después de un hangover del
diablo frente a clientes, nos damos unas vacaciones al año, mismas de las cuales
llegamos en peor estado, porque siendo tan efímeras, queremos comernos el mundo
en el equivalente a 4 días laborables.
En el caso de las mujeres, se
acrecentó con el bendito adagio de que las mujeres son independientes y el
discurso de la igualdad. Por eso también unas se metieron al rol de madres
profesionales, mientras yo me he metido cuánto tratamiento hormonal existe que
prometa que mis óvulos no serán fecundados a menos que me gane la lotería.
El discurso mis queridos amigos y compueblanos, creo que debe ser otro. El discurso debería tomar en
cuenta una revisión en los sueldos, a fin de hacerlos justos. Porque yo de verdad creo
que me merezco $75 mil dólares al año, pero no es la realidad. La realidad es
que en este país un chofer de la AMA, al cual solo le requieren una licencia
heavy y un par de exámenes, puede ganar hasta $50mil anuales y eso sin contar
horas extras. ¿Por qué no hablamos de los onerosos sueldos de los
trabajadores y trabajadoras de la AEE, AAA y Autoridad de los Puertos?
El discurso, debe ir directo a dejar el mantengo del que muchos abusan. Los gorditos y colora’os , las tatitas de uñas largas, los chulitos de las Jordan nuevas y recortes de líneas, deben tirarse a la calle a buscarse el pan de cada día y dejar la dependencia del PAN, del WIC, del Plan 8 entre otras tantas.
Y es de todos conocidos los
extravagantes sueldazos de nuestros amigos alcaldes, legisladores y jefes de
agencias y sus asesores, un sueño de sueldos y beneficios y chóferes y dietas y
gastos de representación. ¡Un sueño! Ahh pero para ellos la recesión nunca
llegó. A ellos les tocaron la dieta y casi hacen una marcha desde la loma de
los vientos hasta las escalinatas del Capitolio. Sí, no muy larga porque sudan
y ellos no saben lo que es doblar el lomo. Sus steaks y risottos y creme
brulee, les hicieron olvidarse de lo difícil que es en estos tiempos conseguir
corned beef y pollo fresco del país.
¿Ya el gobernador
mandó a cancelar ipso facto todas y
cada una de las escoltas y los chóferes? ¿Ya se envió comunicación a todo el
gabinete para proponer el proyecto de ley que eliminaría los 78 inútiles municipios
existentes en estos 100x35, para convertirlo en 10? Con eso a su vez se
eliminaría la necesidad de tener 78 oficinas del Departamento de Familia, 78
oficinas para Recreación y Deportes, 78 oficinas de esto y de aquello. No hacen
falta, son excesos que no nos podemos dar. Porque no hay dinero. Se acabó el
relajo, se acabó el despilfarro.
Se acabaron las
excusas. Se acabó el prometo y prometo cosas que sé que no puedo cumplir. Vamos
que todos ustedes sabían que esto estaba cerca, pero se metieron a exprimir
hasta el último jugo, porque si viene la hecatombe había que arrasar con lo que
quedara. Ya no pueden pararse en el podio de la prepotencia a decirnos que van
a crear 300 millones de empleo y bajar en 0 los costos de luz y agua, que la
deuda externa, sería cosa del pasado y que saldrían ríos de leche y miel desde la
represa de la plata. Llegó la hora de la verdad. La que todos sabíamos, solo
que nosotros la estamos viviendo hace años, viendo cómo se reducen
aceleradamente nuestros ahorros y nuestras ganas de irnos en crucero por el Mediterráneo,
ustedes mientras tanto vieron el risco y aceleraron.
Y saben que, hay
muchos a los que nos duele la patria. Nos duele que tengamos que sudar sin ver
la luz al final del túnel. Que tenemos sueños, ideas, ganas y fuerzas, pero
necesitamos apoyo, prudencia, transparencia y diligencia. Necesitamos que todos
ustedes se pongan a trabajar. Que se pongan a vivir como vivimos nosotros en el
día a día. Si tienen dudas, los que llevamos muchos años trabajando, les
enseñamos con gusto.
