January 13, 2011
Así sólo se quiere una vez
Si de algo estoy segura es que el amor de la vida es ese mismo con el que NO debes estar.
Lo he hablado, lo he discutido, incluso creo que lo he superado, pero realmente el true love, es el que te hizo el daño mas grave hasta que se secaron los ojos por tanto llorar. Tiene que ser así porque las mujeres, somos melodrámaticas y nos encanta el show. Estoy convencida, que solo se quiere así una vez.
Antes que todo, no estoy hablando, de ese primer noviecito de escuela y manito. No tampoco estoy hablando del primero que llegó a HOME. NO! Estoy hablando de ese primer momento en el que de verdad se te quitan las ganas de hacer todo. Esa vez que uno se cree que vale la pena hacer cualquier cosa por estar con el afortunado y claro la primera vez que te bebes las lágrimas y te comes los mocos cuando te dejan. Te arden los ojos, no duermes, no razonas, tooodas, absolutamente todas las cosas del universo tienen algo que te lo recuerda. Pero lo peor es que TODO parece estar en contra y todos parecen estar mirandote detenidamente mientras una va camino a la perdición.
Luego de 4 1/2 años con mi novio, muchas veces se me olvida lo bueno que es, lo feliz que me hace, las millones de cosas lindas que hace por mi porque me da por pensar en el HIJO#$%^&* ese que no hizo otra cosa que cogerme de lo que era y encargarse de que me diera cuenta que lo era!
El cuento, bastante clichoso by the way, no duro mucho, menos de un año, sabe Dios que no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista, así que este duro lo suficiente para que no se me olvidara jamás.
Nos conocimos, gracias a mi hermano (si algo bueno tiene ser la hermana menor de un nene son sus amigos :) ) Nos prendamos, porque yo estaba dejadita de un jevo, con muchas amigas y pasadita de copas. Una cosa llevó a la otra y yo llegué a mi casa cuando ya el sol me daba en la cara, recordandome que como dice mi madre, nada bueno pasa después de las 2am. Pero en ese caso, había sido bueno, lo malo vino despues.
Salimos un par de veces más, yo estudiaba en la metro, el vivía en el sur, yo bajaba y lo veía y TODOS los fines de semana el me pedía que me quedara. Pero yo volvía a la metro. Hasta que un fin de semana largo, me fui yo de playa con mis amigas y al regresar el lunes y llamarlo, una voz femenina se escuchó al otro lado. WTF!? Pensé yo. Debe ser que se cruzó la línea y llamé otra vez, para confirmar que esa voz en efecto era la de otra diciendome que no llamara más. En vano está decir que llamé no una, sino como 1,500 veces ese día exigiendo una explicación directa de él. Misma que nunca llegó. Así que con mi orgullo herido no volví a teclear su número.
Pa fuera de mi vida y pa dentro toooodo el alcohol que mi cuerpo resistiera mientras duraba el despecho. Le dije a mi roommate de entonces, que juraba que dejaría de beber así, el día que me levantara y no pensara en él. Como la canción del barquito, pasaron 1,2,3,4,5,6,7 semanas.
Y un buen día, saben que pasó ¿verdad? Apareció. Me pidió hablar, me suplicó verme, me hizo cuatro chistes de los que sabe que me iban a hacer reir, me habló un poco mas suave al oído y pues ahí fui yo, como vaca al matadero, pero en este caso como pendeja a su apartamento.
El climax de la noche fue cuando en medio de su declaratoria de disculpas y excusas me sampó, de frente y sin anestesia la frase célebre: Es que desde que vivo con ella, y ahi mismo yo quedé como catatónica. Una cosa era que tuviera novia y otra muuuuyy distinta que viviera con ella. Pero yo seguí, porque es que uno ve el risco y acelera. Así que yo vi que no había por donde pero me empeciné y seguí. Y volví a ver el sol dandome en la cara.
Así pasé muchas peores, me tiró arena en los ojos y yo ni me quejé hasta que por alguna razón un día me harte y preferí llorar sin el que llorar con el y me di cuenta que no me iba a morir. Volví a abrirle las puertas a toooodo el alcohol que me cupiera en el cuerpo. Salí todos los días de mi vida y llegaba cuando me daba el sol en la cara para no tener que pasar por la tragedia de acostarme en la noche que es cuando más a uno le da por extrañar. Hice PAAAAR de drunk dialings, canté par de canciones tontas hasta que como le prometí a mi roommate, un día me levanté y ya no pensé en él.
Al cabo de los años me lo he encotrado un par de veces. Me ha vuelto a hablar al oído, me ha dicho 4 o 5 chistes que sabe que me hacen reir y me ha cogido con cuatro copas de más, pero por alguna razón, algo siempre me ha permitido reaccionar a tiempo.
Al fin, que ahora que estoy en una relación seria y que puedo decir que soy de mis amigas metros, la que más años lleva en una, cada vez que surge el tema, surge el nombre, puedo decirles, que en efecto, quiero con el alma a mi novio, me hace feliz, pero jamás en la vida he vuelto a querer como quise a ese HIJO#$%^
No se si es un método de auto defensa. No se si es la madurez adquirida por los años, naaahh soy muy joven para eso... Anyway, conclusión: Así solo se quiere una vez!
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