October 18, 2011

A merced de nadie

Si alguno de ustedes conoce a una persona que haya sido ingresado un hospital psiquiátrico, muy probablemente sabrá lo desesperante que se siente saber que esa persona no puede controlar sus acciones, no es dueña de sus palabras, no reconoce su realidad y su entorno familiar y social se ve inmiscuido en toda una vorágine de situaciones intensas que le desgarran el corazón al más bravo de todos los hombres.

Si usted no lo ha vivido, siéntase dichoso. Yo sí y por eso el anuncio que hiciera el Hospital Panamericano, donde deja sin efecto el contrato con la aseguradora del gobierno Mi Salud me afecta directamente. El sistema de hospitales Panamericanos, con sucursales en Cidra y Ponce y a donde me ha tocado visitar a varios miembros importantes de mi familia, tomó la decisión luego de no poder llegar a un acuerdo que les permitiera cobrar una deuda de más de medio millón de dólares.

La realidad de la salud mental de nuestro país es asqueante. Bueno, la discusión del sistema de salud de este bendito país es asqueante. Pero en un país donde la delincuencia a mes y medio de terminar un año se ha cobrado 900 vidas, dónde se calcula que más de 40 mil personas deambulan a diario por nuestras calles, donde el número de mujeres que han muerto víctimas de violencia doméstica sobrepasa la treintena y ni hablar de la cantidad de niños que sufren maltratados a diario o de los miles que frustrados por la depresión que les provoca la infinita recesión económica, quizás la salud mental no es tema al que se le deba dar atención.

El gobierno tiene muy poca o ninguna intención de asumir los costos de un tratamiento efectivo para los pacientes de salud mental. Esto es así, porque si usted está padeciéndolo el tratamiento que le devolverá la sanidad no se basa en antibióticos y 3 días de cama. Al gobierno no le interesa incurrir en el gasto y tiempo que conlleva porque el tiempo es mucho y el gasto es incalculable. Así que mejor dejarlos a su suerte, total son locos. ¿Quién le hace caso a un loco?

Me encantaría saber si el Secretario de Salud, alguna vez a tenido que ver a algún familiar en una de estas instituciones. Me pregunto si al Gobernador alguna vez le han tenido que medicar para poder dormir. Me inquieta conocer si entre los 78 legisladores que pululan en el Capitolio, ninguno ha necesitado en algún momento asistencia psiquiátrica. Yo estoy segurísima que si les realizaran evaluaciones a nuestros queridos legisladores, muchos serían los que requerirían cuidados intensivos.

Es lamentable saber que este gobierno demagogo continúa pisoteándonos una y otra vez, llenando las carreteras con letreros y los canales con anuncios para promover un sistema de salud. Se llenan la boca hablando mierda y llevan a unos cuantos pela gatos a que vayan a vitorearlos mientras fututean que nos quieren ayudar, que les preocupa la salud del pueblo. A mi sinceramente me provocan la misma sensación que me provocaría que alguien me vomitara en la boca.
Crearon Mi Salud, pensando que al igual que han hecho con los servicios de energía eléctrica, de acueductos y del banco de fomento, podrían acumular una deuda indefinida sin sufrir las consecuencias. Pero se les olvidó que los médicos que atienden a esos pacientes, tienen que pagar las contribuciones que ellos nos han impuesto. Que los hospitales que hospedan a estos pacientes, son regulados por leyes federales y que no es administrar un medicamento por administrarlo, hay que pagarlos.

A mí, que me creo q soy sensible a las situaciones, se me parte el alma cada vez que un adicto se me acerca y veo en cada viejo solitario la cara de mis tíos, pacientes también de salud mental. Porque ellos no tuvieron la suerte de tener una familia como la mía, que a pesar del enorme trabajo, la tristeza perenne que causa y el montón de sacrificios que conllevan, intentamos darle una vida digna. De eso se trata gente de DIGNIDAD. Nadie merece vivir indignamente. Nadie merece morir indignamente.

Están enfermos y el gobierno les escupe en la cara. Dan asco, realmente, todos y cada uno de los responsables me dan ASCO. Me encantaría poder decirles en su cara, que aquí realmente son ustedes, miembros del gabinete del Gobernador, Secretario de Salud, Presidentes de los Cuerpos, Gobernador, son todos ustedes los más enfermos de esta población.

Están enfermos de avaricia, de poder, de insensibilidad, de indolencia. El amor al dinero y a sentirse imprescindibles les han oxidado el alma. Ustedes más que asco, han de darme lástima. La peor lástima que una persona puede sentir.

Yo no sé como todos ustedes, infelices, duermen en las noches. Deberían avergonzarse. Pero más aún, deberían, irse con sus planes médicos de $800.00 mensuales a recibir ayuda psiquiátrica. Porque más que cualquier vagabundo, más que cualquier esquizofrénico, más que cualquier bipolar, ustedes mi pana están delirando y tienen el peor déficit de atención.

Algunos links relacionados

Salen los Hospitales Panamericanos de Mi Salud

La industria de la pobreza
http://www.prensacomunitaria.com/derechos/vivienda/1028-se-confirma-el-aumento-en-adictos-y-deambulantes
Dramático aumento de deambulantes
Violencia Judicial

1 comment:

  1. Me gustó mucho esta columna, lo que pasa es que en nuestro país se ha perdido la poca sensibilidad que había. Además que la salud para este gobierno no ha sido ninguna prioridad. Todavía no sé cual es la prioridad del gobierno de Luis Fortuño. Esto irá de mal en peor y la salud mental de nuestro país cada vez se deteriorá más.

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