October 19, 2011

Wondering

Durante las pasadas semanas me di una vueltecita por mi pueblo natal y de paso aproveché para reunirme con buenas y viejas amigas. Siempre es bueno, reunirse, recordar cosas de antes y ponerse al día de lo que está pasando.

Uno de los temas obvios era mi reciente soltería. Misma que aún no para de ser tema de conversación. Ya estoy empezando a resumir la historia para no auto aburrirme de contarla. Eniguey, entre detalles de lo que pasó y de lo que está pasando, una de mis queridísimas amigas me comentó lo que su mamá pensó cuándo se enteró de éste capítulo en mi vida. It goes like this... "Pero BENDITOOOOO!!! A esta nena, le durán tanto las relaciones pero no llegan a nada." BUM! Balde de agua fría. Inevitablemente me quedé pensando en eso como buena pendejita que soy. Y es cierto! Mis relaciones amorosas, de hecho han durado. Son relaciones que la gente considera estables, sin mucho drama. Quien nos ve desde afuera, jamás sospecharía que algo crucial podría suceder de un momento a otro. Entonces ¿qué es lo que pasa? Me resisto a pensar que en el fondo estoy buscando un loco, dramático, celoso, compulsivo y gritón. Esa parte quiero descartarla.

Entonces, vamos, el problema debo ser yo. Recuerdo un capítulo de Sex & the City en el cual tras una visita a la psicóloga, Carrie descubre que el problema de sus frustradas relaciones es que ella escoge mal. ¿Será entonces que yo estoy escogiendo mal? ¿O están escogiendo mal ellos? And I wonder...

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