September 21, 2011

Cómo escoger los mejores amigos...

...Y no morir en el intento



Durante las pasadas borracheras, hemos intentado analizar el hecho de cómo hemos logrado sobrevivir a nosotros mismos, juntos por tanto tiempo, sin caernos a palos, morir intoxicados o terminar presos.

Ciertamente, este grupo de amistades es uno particularmente especial. Cuando nos reunimos todos, no hay cabida para la vergüenza, las mentiras, la tristeza y ni decir el enojo. Nos reunimos como mínimo 3 veces en semana. Esto así porque nos despedimos un domingo, jurando no querernos ver en buen tiempo y ya el martes estamos batallando por decidir a donde ir.

Los temas, son inapropiados. Tanto así que en ocasiones, realmente resulta vergonzoso invitar a gente de afuera y ni pensar en la cantidad de amigos con privilegios que definitivo no pasaron la prueba de fuego. Si hay algo que está claro es q nosotros, no nos sabemos comportar. No tenemos control. No nos importa el que dirán. O sí nos importa, pero no cuando estamos juntos.

Nos adoramos, nos odiamos, nos peleamos, nos queremos matar, nos celamos y luego nos estamos dando cariño. Somos abiertamente celosos y posesivos entre nosotros. No recuerdo nunca haber hecho un escándalo de celos a un andante, cómo se los hago al menos 1 vez al mes a algunos de este grupo. Nos guardamos las espaldas tan bien como nos tiramos al medio en otras ocasiones. Nos decimos las verdades en la cara con la misma discreción que el gobierno nos roba el dinero.

Están los adorados patitos, que cada vez que abren la boca, es para decir cualquier barbaridad que te provocará un esmorcillameiento de risa. Las fashion, con sus tacas y pelos, las hippies, despreocupadas y mellow, las healthy, buscando que bebida no les hará engordar, las gordas, buscando que bebida les emborrachará más rápido, las calladas, que en muchas ocasiones son las que más sorprenden, las louds y por loud me refiero a misma, las que no beben, a no perate de esos no hay, pq no nos soportaría borrachos.

En fin, que nada supera el hecho de reunirnos any given day. Los temas son variados, el sexo primordialmente es el mejor para bajar las tensiones y reirnos frenéticamente. Desde ahí pasamos a despellejar a algún jefe, maldecir a los políticos, lamentar la falta de sexo de alguien, quejarnos por las deudas, criticar al que no está, detallar la última experiencia sexual de alguno de los presentes, presentar las nueva técnica sexual utilizada, aconsejar a alguno de los presentes (ahhh somos expertos aconsejando gente), consejos que nosotros mismos NUNCA seguimos, acribillar al date de alguien, odiar al que rebajó, criticar al que engordó, entre otros. Llegamos a los lugares y nos quedamos con el canto. Hablamos tan bajito y con una delicadeza, que frecuentemente notamos que todo el lugar de reunión está exclusivamente pendiente a nuestra conversación, para bien o para mal.

La cantidad de gentes que han entrado a este grupo es sinceramente exhorbitante, la cantidad de gentes que han salido, sorprendente, NADIE nos quiere abandonar. Dos o tres que se escapan por un tiempo determinado, pero cuando regresan, entra como si nunca se hubiera ido.

Recuerdo un novio, que simplemente nunca entendió la dinámica, demás esta decirle, que por eso pasó al recuerdo. Así mismo recuerdo algunos que intentaron despellejarnos, JA! cómo si nosotros mismos no lo hiciéramos.

Este grupo es nuestra familia, todos nos preocupamos por el otro. Si alguno falta a un happy hour lo notamos de inmediato. Hemos pasado juntos enfermedades, viajes, muertes, accidentes, desempleos, nuevos empleos, bodas, divorcios, huracanes y hasta temblores de tierra. Es sinceramente impresionante la desesperación que provoca darse cuenta que hace 4 días no vemos a alguno. En fin, que somos los mejores amigos. Ah pérate, el tema era cómo escoger los mejores amigos? En realidad, no lo se, no se ni cómo llegué a este grupo de atorrantes, pero sí se que no pienso salir.

No comments:

Post a Comment